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Vivo en el Espíritu

$ 19.400,00

Este material inédito, tomado de los sermones de A. W. Tozer, responde a estas preguntas y explora la vida en el Espíritu desde una perspectiva equilibrada, profundizando sobre cómo debería ser la obra del Espíritu Santo en nuestras vidas.

Vivos en Él

El precio original era: $ 25.000,00.El precio actual es: $ 21.000,00.

«Vivos en él» nos introduce a los temas principales del libro de Efesios, mostrándonos cómo las bendiciones que hemos recibido en Cristo fortalecen nuestra obediencia y amor a Dios. Concebido para ser leído junto a una biblia abierta, este libro nos ayuda a aplicar la carta de Pablo a nuestra vida diaria, recordándonos nuestro propósito en la tierra, y dirigiendo nuestra mirada al amor de Jesucristo, un amor que tiene el poder de transformar nuestro modo de vivir.

Vocación: el escenario del florecimiento humano

$ 2.000,00

La doctrina de la vocación responde de manera única la antigua pregunta: ¿Cuál es la buena vida?. Dios libera al cristiano de la carga de justificarse a sí mismo por medio de la obra redentora de Cristo. Luego él «se hace presente» a los cristianos de manera providencial con el fin de amar al mundo. Lo ordinario de la vida se vuelve extraordinario, incluso divino. Dios libera al cristiano y luego usa al cristiano. El amor de Dios, no depende de nuestras elecciones vocacionales. Más bien, tu vocación es la forma en que Dios elige amar a la gente a través de ti. Este libro es un refrescante recordatorio de esta verdad esencial. El Dr. Berg explora las nociones de vida buena, shalom, florecimiento humano, y felicidad para mostrar que en la vocación el cristiano encuentra su llamado más elevado: la vida verdaderamente buena, floreciente y feliz.

Y todo lo que pidieres

La actual cultura centrada en el «yo» se ha infiltrado en nuestra vida de oración. Sufrimos lo que Chambers llama «una enfermedad de los nervios que invade la vida espiritual». Nuestro bienestar económico relativo nos ha dejado, neciamente, autosuficientes y satisfechos con nosotros mismos. Si la única razón que tenemos para orar es por nuestras propias necesidades y si llegamos a satisfacerlas, ¿para qué orar?

Chambers nos muestra lo que perdemos cuando no tenemos la «vida de Dios en nosotros».