Mostrando el único resultado
Categorías
- Biblias / Biblias de Estudio 57
- Biblias de Estudio 2
- NBLA 1
- NTV 3
- Otras traducciones 5
- RV1960 48
- RVC 1
- CONCORDANCIA 1
- Estudios Bíblicos 559
- Biografías Bíblicas 21
- Comentarios Bíblicos 265
- Exégesis y Hermenéutica 98
- Griego 22
- Guerra espiritual 7
- Hebreo 5
- Vida Cristiana 100
- Ministerio / Iglesia 641
- Niños 14
- Sin categorizar 139
- teologia 9
- Teología 624
- Apologética 28
- Arqueología e Historia 13
- Ciencia y Fe 5
- Escatología 28
- Ética 33
- Evangelio 36
- Gracia 25
- Historia de la Iglesia 76
- Historia de la Teología 45
- Pecado 14
- Teología Bíblica 444
- Teología General 29
- Teología Sistemática 306
Editorial
Ordenar por
CRITICOS
El salario de la pirueta
$ 21.600,00«LA HISTORIA SE REPITE PORQUE NADIE LA ESCUCHA»
La influencia del posmodernismo nos ha hecho creer que el punto de tener un debate es tener un debate y luego estar de acuerdo en diferir (sentarse en una fiesta de amor de afirmación mutua). Para Trueman, el punto del debate es, como el Apóstol Pablo demuestra claramente una y otra vez en el libro de los Hechos, establecer cuál es la mejor posición. Esta colección de ensayos realiza un examen profundo del estado de la iglesia evangélica en la actualidad, y a diferencia de muchos de los debates actuales, ofrece, a la luz de las Escrituras y la historia, cuál es el rumbo que se debe seguir.
«Carl Trueman afirma la fe evangélica histórica con gran fuerza y claridad y con excelente criterio. La inspiración y la autoridad de las Escrituras, la expiación, la justificación, la importancia de la teología sistemática y de los credos y confesiones históricas de fe, reciben aquí una afirmación rotunda. El Dr. Trueman teme que en el momento en que nuestro loco mundo necesita más que nunca el Evangelio completo, éste se está debilitando seriamente por la influencia del posmodernismo, el consumismo y la pérdida del sentido de la historia, tanto en la iglesia como en la academia cristiana. El autor se alegrará si estos ensayos le hacen pensar, pero se alegrará aún más si le convencen de que piense -y actúe- como un evangélico sin vergüenza o complejos.»